El sainete, Inma Luna y Melania Martín



Guion para la exposición en clase del tema: El sainete.

Inma: Pero, Mel, ¿qué haces comiendo ahora?, que nos toca presentar. 
Mel: Claro, por eso, ¿no hay que presentar el sainete? 
Inma: ¿Y eso qué tienes que ver? 
Mel: Pues es que he buscando el significado de sainete y ponía “bocadito”, así que creía que la cosa iba de comer. 
Inma: Me da la impresión de que buscar cualquier excusa para lanzarte al tupper. 
Mel: Ahí tienes razón, pero dime si no es verdad lo que te digo.
Inma: Claro que es verdad. Sainete viene del latín sagina que significa el engorde de animales (mira a Mel y le pide perdón) y también significa, como tú bien dices, bocadito. Veamos alguna definiciones más: 
Pavis: El sainete es una obra corta cómica o burlesca del teatro español clásico. Sirve de intermedio (entremés) en los entreactos de las grandes obras, presenta personajes populares muy tipificados, como en la Comedia del Arte, y sirve para relajar y divertir al público. 
Diccionario Akal de teatro: Pieza dramática jocosa, de corta duración (inferior a un acto) y de carácter y argumento populares, en la que se ridiculizan los vicios y convenciones sociales. 
Ramón Ruiz, uno de los principales historiadores del teatro, explica: Los sainetes, piezas teatrales cómicas cortas, escritas en verso octosílabo, con canciones intercaladas, es el género teatral más popular de la segunda mitad del siglo XVIII. 
Mel: En la segunda mitad del siglo xvii se comienza a utilizar la palabra sainete y entremés indistintamente. En el siglo xviii aparece el sainete como un entremés que ya está inspirado en los principios ideológicos y estéticos del nuevo siglo. En 1778 son prohibidos los antiguos entremeses y aparece el sainete dieciochesco, que se representa entre la segunda y tercera jornada. Se desarrolla dentro del pensamiento ilustrado y de la estética neoclásica, y fue el género dramático más popular del siglo. 
Inma: Pero quizás haya que explicar aquí cuál era ese contexto del pensamiento ilustrado y la estética neoclásica. El Neoclasicismo fue un movimiento estético y artístico, que sacudió a toda Europa a partir de mediados del siglo XVIII y hasta el siguiente siglo. Se caracterizaba por fundarse con la cultura clásica, por un arte absolutamente pensado y racional, que se proponía imitar al arte griego, romano y renacentista. En este contexto, y con las ideas de la Ilustración, que florecían sobre todo entre la burguesía y la aristocracia, el sainete irrumpe como contrapunto popular para hacer reír a la gente del pueblo. 
Mel: Notas que lo definen: Brevedad. Puede tener una duración de veinte a treinta minutos. Consta de un solo acto que no se divide en escenas. Acción mínima. Debido a la brevedad, es frecuente que el dramaturgo emplee el recurso de in media res -al salir a escena, ya se ha planteado el problema-. 
Otros sainetes, en lugar de acción, presentan un desfile de personajes que nos van a mostrar un cuadro de costumbres. 
Temática costumbrista; por lo general la acción se desarrolla en un espacio urbano, principalmente Madrid: sus barrios, tipos y costumbres. 
Empleo del verso, pues está escrito en octosílabo, por lo general romance. 
El lenguaje está adaptado a cada personaje. 
Inma: Precisamente los personajes tipo son otra de las características del sainete. 
Personajes tipo. Suelen ser más numerosos que en el entremés, oscilando su número entre seis y doce. Son tipos, construidos sobre los personajes de la época; unos pertenecen a los estratos bajos de la sociedad y otros a clases medias. Los personajes que aparecen en el sainete tienen como base un tipo o varios. Como ocurre en todo el teatro breve, el personaje viene ya caracterizado por su indumentaria. Cañas Murillo (Sala Valldaura, ed., 1, 215-238) señala los tipos más frecuentes:
Majos: visten de majos, tal como aparecen en la pintura. Son juerguistas, pendencieros y achulados. De origen menestral y vecinos de un barrio popular. Personajes simpáticos al público porque representan los aspectos más castizos, todo aquello que los ilustrados pretendían erradicar. 
Majas: al igual que los majos, pertenecen a ciertos barrios populares. Pueden ser lavanderas, mesoneras, verduleras, etc.; todas de gran temperamento. Libertinas, alegres, y alborotadoras; lo que se conoce como una mujer «de armas tomar». 
Criados: se mantienen en la tradición del tipo: enredadores, sirven de correos a sus señores, aunque no siempre les son fieles. Buscan su propio beneficio. 
Petimetres: seguidores de la moda de París, intentan vivir bien aunque sea a costa de otros. Con ellos se critica todo lo que proviene del extranjero y que pervierte o acaba con lo genuinamente español y castizo. 
Abates: pedantes, sensuales y libidinosos. Aunque con reminiscencia del sacristán del entremés, e incluso con el parásito del teatro clásico, el abate tiene influencia francesa. Es un clérigo pedante y se le ridiculiza tanto por su indumentaria, como por su habla y ademanes. Por su defensa de lo nuevo está relacionado con el petimetre. Puede aparecer afeminado y funcionar como tipo opuesto al majo.
Vejetes: fieles al tipo, son ridículos generalmente por sus pretensiones amatorias. Mediante este personaje se critican los matrimonios desiguales. 
Cortejos: tipos propios del momento, responden a la costumbre de esta época en la que era frecuente que la casada admitiera un caballero que la acompañaba, servía y regalaba que se llamó «cortejo». Esposas: pueden ser serias, y entonces rechazan al caballero galanteador, o coquetas. En los sainetes los enredos de amor solían ser de amor adúltero. 
Aparecen también otros personajes como esposos, payos, soldados, cómicos.
Mel: La comicidad descansa sobre la crítica a las costumbres de la época; pero la crítica suele tener un tono amable y superficial. Aunque sigue representándose al final de la obra principal, puede ya representarse solo. Va acompañado de canciones y baile. 
El sainete, adaptándose al gusto del nuevo público y al ambiente del siglo, pretende ser realista, verosímil y moralista. Se abandona parte de lo grotesco que había en los entremeses y se tiende al decoro. Puede recibir influencias de la petite piéce francesa, similar al sainete. Consiste en una obra breve que tiene su origen en la farsa medieval y que se representaba al final de la obra mayor, con la intención de que el público saliera del teatro con una sensación alegre. El que fuera representada al final le parecía más lógico a los neoclásicos españoles que, al igual que sus homólogos franceses, nunca vieron con buenos ojos este teatro popular. 
El sainete es más inmediato, más concreto y localista que el entremés, tanto por los lugares en los que se desarrolla la acción, como por los personajes que aparecen y la temática alusiva a costumbres de la época. Debido a esta relación tan directa entre el sainete y su contexto, consigue la complicidad del público, pero pierde su efectividad con gran rapidez, por lo que incluso en su época eran fácilmente olvidados. Gran parte de ellos se escribieron en torno a un hecho concreto, a una fecha, e incluso hubo sainetes, los de costumbres teatrales, que se escribían en función de un estreno, del debut de una actriz o de otro hecho relacionado con la compañía y la vida teatral. Algunos autores han presentado una clasificación de los sainetes atendiendo a un rasgo dominante: así podríamos encontrar sainete lírico, sentimental, de costumbres, de costumbres teatrales, paródicos, madrileño, etc. A pesar de su éxito, nunca escapó a las críticas de ciertos sectores. El sainete volvió a tomar fuerza a finales del siglo xix y principios del xx, coincidiendo con la estética realista, y ha penetrado en gran parte del teatro, sobre todo de la comedia, en cuanto a elementos costumbristas, lenguaje, tipos, lugares, sobre todo madrileños. Está presente en Historia de una escalera, de Buero Vallejo. También en comedias de Alonso de Santos, como Bajarse al moro (Medina Vicario, 35-64). 
Inma: El sainete ha tenido gran influencia en otros géneros como la tonadilla, la jácara y la zarzuela, pero incluso en la comedia televisiva, sobre todo española, que se configuró a partir de la mezcla de tres tradiciones: el género teatral del sainete, la comedia cinematográfica de los años 60, 70 y 80, y la sitcom o comedia de situación como La que se avecina. En qué se parecen: 



-son ligeras 
- tienen una duración similar
 - Las temáticas del sainete se adaptaban a las experiencias vitales del pueblo; tal y como el sainete podía criticar a la clase alta de la época, hoy La Que Se Avecina parodia, critica y frivoliza sobre la monarquía, las fuerzas del estado, los políticos y la especulación inmobiliaria constantemente. Se critica por tanto la realidad social del momento y la desigualdad de clase. 
 -Personajes-tipo 
- Costumbrismo: crisis inmobiliaria, viviendas en las afueras, envidias, picaresca… 
 -Naturalismo: Tanto el sainete lírico como La Que Se Avecina son lo contrario a algo idealizado, ni tan si quiera dramático. La vida de la gente que está en el escenario tiene que ser como las nuestras. 
- Argumentos ligeros: lo que realmente importa es reír y pasar un rato ameno.
 -Lenguaje directo para llegar a toda clase de públicos 
-La Que Se Avecina es considerada también una serie de poca calidad, un género menor, como pasaba con el sainete.

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