Las Loas
La Loa se trata de una composición breve en verso que se escenificaba antes que el primer acto Al principio era un monólogo; luego se transformó en una conversación con mayor acción dramática. Se precedía con música, entre ellas la guitarra.
Uno de los primeros teóricos del teatro español en el siglo XVI, Bartolomé de Torres Naharro creó el antecedente directo de la loa con lo que él denominó introito. Por entonces había empezado una controversia entre los partidarios del uso antiguo en el teatro español, quienes pretendían que, sin tener en cuenta la diferencia de civilización y costumbres, el teatro español fuese mero reflejo del teatro griego del cual eran admiradores, y los del uso moderno, quienes faltos de la erudición necesaria para producir obras de gran mérito según el arte antiguo, tenían el acierto de acomodar sus producciones a las ideas, sentimientos y costumbres del pueblo para el que principalmente escribían.
después de distinguir dos especies de comedia, divide esta en dos partes: introito y argumento. De aquí nació la costumbre de hacer que el drama fuese precedido de un prólogo que servía de exposición, en lo que no se hizo otra cosa que imitar a los antiguos.
consistía en un breve resumen del argumento, compuesta por lo general por versos octosílabos y no sólo precedía a las composiciones dramáticas cuyos asuntos eran profanos, sino también aquellas que se llamaban autos, de temática religiosa.
Tales pues eran las fórmulas con que de ordinario a la par que se decía el argumento se imploraba la indulgencia del público antes de dar principio a las representaciones dramáticas.
Agustín de Rojas Villandrando incluyó en su Viaje entretenido hasta 38 loas.
Loa palatina o para Palacio: Se encargaba para los espectáculos teatrales que formaban parte de las fiestas reales; tras una breve trama, finaliza con una canto de alabanza al monarca.
Loa religiosa: para festividades sacras en los conventos, muchas veces compuestas por religiosos o religiosas, para festejar la Navidad o Semana Santa, o la fiesta de un santo.
Loa sacramental: que precedía a los autos sacramentales del día del Corpus, de contenido alegórico y teológico.
Loa cortesana o de encargo: Encargada para un noble a algún poeta protegido suyo para fiestas de carácter familiar, como bodas, cumpleaños, aniversarios o bautizos, terminó por constituirse en una esquema invariable
Loas de presentaciones de compañías: Son las que más se ajustan a la estructura del género; al no haber programas impresos, se hacía una pieza de este tipo para que los espectadores conocieran a los actores de temporada de la compañía; los actores ejecutaban conscientemente una función metateatral de teatro dentro del teatro. Más tarde la pieza incorpora un breve resumen de la comedia a que servía de pórtico.
Las loas cortesanas solían alabar impúdicamente al noble que auspicia la función, o hacía referencia al acontecimiento en cuya celebración se hacía la comedia: natalicios, cumpleaños reales, canonizaciones, bodas...). Este tipo de loas, que eran más aparatosas, llegaron incluso a individualizarse en algunos casos, ya muy avanzado el siglo XVII, para convertirse en pieza única de un festejo teatral.
Las loas sacramentales anteceden a los autos sacramentales, y su función consistía en despejar la interpretación de alguna alegoría demasiado compleja o el simbolismo de algunos personajes.
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