LAS TROYANAS - EURÍPIDES


Las Troyanas de Eurípides es una obra que cuenta lo ocurrido después de la guerra entre Troya y Atenas, pero no desde el punto de vista de los ganadores o los vencidos, en general, sino desde el punto de vista de ellas, las mujeres.

Esto es lo que me llamó tanto la atención y por lo que decidí leerla. Es, sin duda alguna, lo más interesante de la obra porque siempre que hablamos de los mitos, las guerras… nunca vemos qué pensaban las mujeres o qué sienten. Solemos hablar de ellas conscientes de que vivían en una sociedad que era injusta, machista; en esta obra podemos entender lo horrible que era, contado por ellas mismas.

Centra los acontecimientos que sucedieron a la guerra desde la visión de la mujer, encarnada en los personajes femeninos de la obra. Ellas no perdieron tierras o ganancias, perdieron hijos, hermanos, padres, maridos. El dolor que esto les acarreó no fue sólo su único castigo, en la obra también se ve cómo son tratadas como mercancía de cambio al quedar “solas”, son un trofeo más para los vencedores.

La “protagonista” de Las Troyanas es Hécuba, la antigua reina de Troya que pasa a ser esclava de Ulises. Era la esposa de Príamo y la madre de Héctor, Paris, Polixena y Casandra. Estas dos últimas también aparecen en la obra junto a otros dos grandes personajes femeninos de la cultura griega: Andrómaca (la viuda de Héctor) y Helena (la esposa de Menelao y Paris, “la que provocó la guerra”).

Eurípides habla de ellas como una moneda de cambio, algo sin valor; no tienen elección, no son dueñas de su futuro, son unas sufridoras que no pueden hacer nada para cambiar su destino, no tienen potestad sobre su vida. Creo que la obra demuestra el tremendo dominio del hombre sobre la mujer que ha marcado la historia.


Es una obra que recomiendo enormemente que se lea. Eso sí, durante su lectura también sentí, quitando el dolor y el sufrimiento que muestran todas, cómo, desde siempre, las mujeres unidas, remando en la misma dirección, pese a que las cosas vayan mal, salimos adelante y afrontamos la vida con valentía y con la intención de cambiar las cosas para mejor.

 

Se recuerda siempre a los valientes que lucharon en la guerra; sin embargo, yo me quiero quedar también con esta visión, me quiero quedar con ellas.


Comentarios

  1. Muchísimas gracias por esta aportación Gracia, sin duda, la libertad de la mujer siempre ha sido una lucha, que hoy en día continua. Es enriquecedor para entender este largo camino, ver los motivos por los que empezaron a infravalorar al género femenino, y comparar qué cosas han cambiado y cuales no. De todo se aprende. La apunto!

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    1. ¡Muchas gracias Elena! Seguro que la vas a disfrutar tanto como yo.

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