Amadís de Gaula, autor desconocido


Esta obra fue reescrita aproximativamente a finales del siglo XV. Su primera edición impresa aparece en Zaragoza en 1508, con la declaración en el prólogo deGarci Rodríguez de Montalvo, quién cuenta haber modernizado y organizado la obra, porque ésta era una historia de diferentes autores, conocida ya desde algunos siglos. La obra estaba dividida en cuatro libros, los primeros tres fueron adaptados por él, el cuarto libro lo reescribió completamente.

Los libros de caballerías españoles tuvieron una enorme difusión por Europa. Fue traducida al francés, italiano, inglés, alemán, holandés y hebreo.

Además de lectura popular, fue lectura predilecta de intelectuales y reyes, como Carlos V y Francisco I de Francia, así como de las damas y los caballeros de las cortes europeas. Los lectores vivían las aventuras de estos héroes como si fueran de carne y hueso y, en el ambiente heroico y exaltado del reinado del emperador, sin duda empujarían a los aventureros a América y a los santos a la santidad. Esta novela influyó en el romancero, en la lírica, en la narrativa, en el teatro y en la historia de Indias, pero también, en las costumbres de la época.

El Amadís de Gaula es la novela representativa del género caballeresco. Este género florece al finalizar de la Edad Media, entre los siglos XII y XIII, reflejando el cambio social representado por el surgir de la clase social de los caballeros.

Amadís de Gaula narra la historia de Amadís, quien fue arrojado a un río al nacer y recogido por el caballero Gaudales de Escocia, quien lo educa. Siendo un joven caballero, decide ir en busca de sus orígenes, lo que le llevará a vivir numerosas aventuras. Enamorado de Oriana, a la que siempre será fiel, tiene un hijo con ella, Esplandián.

En Amadís convergen el mundo heroico y el lírico puesto que el lenguaje principal es el prototipo del héroe invencible, caballeresco y noble. Sus aventuras bajo diversos nombres (Doncel del Mar, Beltenebros, Caballero de la Verde Espada…) se desarrollan en un ambiente de idealismo sentimental que hacen más sugestivas las fantásticas hazañas, aunque el realismo español modera el exceso de sentimentalismo de sus modelos franceses y hace más próximos y humanos sus arrebatos amorosos.

La obra está escrita en una prosa cortesana y elegante, sin excesos. Destaca la gran abundancia de recursos rítmicos que presenta su prosa, muchos de los cuales han sido adoptados por el propio Cervantes en su parodia caballeresca. Abundan las elipsis, analepsis y prolepsis, y son frecuentes las apelaciones a los lectores y oyentes: bien remitiendo a hechos pasados (ya oísteis…); adelantado algún acontecimiento que se desarrollará luego (…que la historia contará adelante), o con referencias al pasado o al futuro (ocurrirá en el cuarto libro).

El triunfo de Amadís está unido a su perfección: el caballero era el defensor de un ideal de justicia y de un orden moral. La obra nos ofrece un espacio para soñar y un modelo para actuar, de modo que se convirtió en el código caballeresco de la vida española durante gran parte del siglo XVI, cuando en la realidad, el modelo medieval caballeresco estaba llegando a su fin.


Elena Brito Jarque

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