EL ENTREMÉS

El entremés es una representación breve, jocosa y burlesca, surgida durante el siglo de oro español y creada por Lope de Rueda. Esta se intercalaba en los entreactos de las obras mayores, entre una jornada y otra para mayor variedad o para divertir y alegrar al público. Servían para lanzar una crítica a la sociedad española del momento. Suele tener elementos carnavalescos.

Jornada es el nombre con el que se designaban en el Siglo de Oro los actos en que se dividían las comedias.

CERVANTES

Gracias a la publicación de Don Quijote de la Mancha, este autor del Siglo de Oro consiguió convertirse en uno de los escritores más interesantes de las letras españolas. Pero, también escribió breves piezas de teatro que se conocen como "entremeses" y que se compilaron en un volumen completo. 

Es importante remarcar que, el teatro de Miguel de Cervantes pasó en un segundo plano entre la sociedad ya que el autor más exitoso y popular de la época fue Lope de Vega. No obstante, en lo sí que sobresalió Cervantes fue en sus Entremeses, unas obras que se convirtieron en imprescindibles durante las representaciones de comedias.

El objetivo es provocar las risas y conseguir entretener a los espectadores entre los cambios de actos. No obstante, el autor quiso dar un mensaje muy potente en estas piezas breves y, por eso, casi siempre habla de temas reales que tenían lugar en la sociedad de la época.

El uso de la comedia como medio punzante y reflexivo es otro de los grandes aportes de los Entremeses de Cervantes. Y es que el público estallaba en carcajadas mientras, al mismo tiempo, reflexionaba acerca de situaciones que les resultaban muy familiares. Cervantes aprovecha el humor para mostrar al público la falsa moralidad que existía en la sociedad española.

El teatro religioso tenía escenas jocosas(divertidas, cómicas) para distraer al público, pero lo cómico relajaba la dignidad de la alegoría, así que se ensayó otra solución: separar las partes burlescas en los entremeses que tenían lugar antes y después del auto. En estas piezas el Sacristán fue el personaje predilecto.

Aunque el género nace con Lope de Rueda y sus primeras obras editadas con el nombre de pasos.

Paso= Pieza dramática de breve duración, con un asunto sencillo y tratamiento cómico, que como ya dijimos antes se intercalaba entre las jornadas o partes de las comedias. El paso está considerado como un precursor del entremés, y se caracteriza por su lenguaje realista. 

El teatro a la italiana contribuyó a estabilizar el género, por medio de la presencia de compañías italianas en nuestro país, por los recursos cómicos y la técnica actoral, hay grandes semejanzas entre la comedia del arte y el entremés. 

Se pueden diferenciar dos etapas en la evolución del entremés:

  • La primera etapa, en la que los entremeses se escriben en prosa, corresponde a una temática y un espíritu renacentista. En ella el género llega a su máximo esplendor. Sobre todo con Cervantes.

  • La segunda etapa, la barroca, de menor libertad en el tratamiento de los temas, que se hacen más sofisticados, Se abandona la prosa, y se empieza a escribir casi exclusivamente en verso de arte menor. La extensión de un entremés está alrededor de 230 versos. 


CARACTERÍSTICAS

  • La temática proviene de la literatura (La celestina, la novela picaresca y el cuento) y de la tradición oral.

  • Aparecen ambientes y aspectos cotidianos de la vida. No se trata de realismo , sino de la caricatura de la realidad .

  • La comicidad es un rasgo inherente al entremés. La finalidad está en distraer a los espectadores por medio de situaciones disparatadas, grotescas y absurdas. Utilizará todos los recursos posibles para provocar la carcajada. El mundo del entremés está relacionado con el mundo del carnaval, ambos tienen en común la burla, el engaño.

  • La brevedad, la comicidad y serían las notas destacables del género.

  • Tiene un solo acto de una duración media de unos 15 minutos.

  • La acción es simple, ya que debido a la brevedad no puede complicarse. Más que conflicto, el entremés presenta una situación, o situaciones, que suele girar entorno al engaño y al equivoco. (un ejemplo es lo que pudimos ver en Anfitrión)

  • Los personajes pertenecen a las capas bajas de la sociedad. Están caricaturizados, convertidos en personajes tipo.

EL LENGUAJE

El lenguaje tiene la finalidad de entretener y hacer reír. Casi todos los recursos empleados proceden de Cervantes. Se utilizan refranes, juegos de palabras, uso de eufemismo, deformación de términos cultos, vocablos mal dichos, invención de otros, parodias de lenguas extranjeras, parodias de las formas propias de sectores profesionales o sociales. Abundan los equívocos basados en el doble sentido de la palabra, las sátiras de costumbres, indumentarias y modas.

El lenguaje, además de ser recurso de comicidad, caracteriza al personaje, porque por la brevedad del género, el espectador los tenía que identificar en el menor tiempo posible.. Abundan también los insultos y las maldiciones, a igual que las muletillas asociadas a algunos personajes. En función de la comicidad está también la utilización de lenguas extranjeras.


PERSONAJES

Los personajes son de baja extracción social. Están caricaturizados, pertenecen a las capas bajas de la sociedad. Se mueven por motivos simples o primarios: comida, dinero o sexo. Los personajes del entremés están vistos a modo de fantoches, de muñecos, por lo que guardan relación con los títeres. Son pocos, como corresponde a la brevedad y simplicidad de la acción; y aparecen siempre los mismos: mujer, bobo, viejo, sacristán, médico, barbero, etc.


El bobo o simple: puede ser el marido o alcalde. Si es marido, por lo general coincidirá con el tipo de Viejo al que engañaría su mujer con el sacristán o con el estudiante. Si es alcalde suele cometer errores en el lenguaje ya que procede de un ámbito rural; por ello suele presumir de ser cristiano viejo. De él se burlan los listos y pillos. Para subrayar sus frecuentes errores y que no queden inadvertidos, son corregidos por el escribano.


El viejo: cuando aparece suele estar casado con una mujer joven (el viejo celoso). Personaje clave en la burla amorosa, es tacaño e impotente, aunque no lo reconoce.


El sacristán: sustituye al fraile de los siglos anteriores. Pero tras el concilio de Trento en el siglo xvi se prohibió la aparición del personaje en clave burlesca, por lo que se sustituye por la figura del sacristán. Es sensual y libidinoso, lo que hace dirigir su objetivo hacia la comida y el sexo. Tiene una cultura superior al resto de los personajes, lo que evidencia con el empleo del latín.


La mujer: aparece activa, con iniciativa y capaz de engañar; malcasada, pero no resignada. Sobre este personaje recae gran parte de la carga erótica del entremés. Pero el protagonismo de la mujer en el entremés no implica que cambiara su situación en la sociedad. Según algunos críticos su presencia en el entremés se debe precisamente a su no presencia en la sociedad.

LA ESCENA E INDUMENTARIA


Por lo que respecta a la puesta en escena, en principio en este tipo de obra se representaba con unos elementos mínimos, como dice Cervantes, “no había figura que saliese o pareciese salir del centro de la Tierra por lo hueco del teatro, al cual componían cuatro bancos en cuadro y cuatro o seis tablas encima, con que se levantaba del suelo cuatro palmos”. (Prólogo del lector en Entremés). Se podría representar en cualquier espacio, cuando el teatro en España está reglamentado y absolutamente organizado, los entremeses se representan en los corrales, acompañado a la comedia y disfrutando de los medios de escenografía con los que ellas cuentan.

La indumentaria cobra especial relieve en cuanto que es el primer signo con que cuenta el espectador para conocer al personaje. Por ello, como ocurre también en la Comedia del Arte, los personajes visten siempre de igual forma

Los actores contarían con una serie de gestos y movimientos un tanto tipificados, a modo de tics, propios de cada personaje y a lo que el público estaba habituado. La interpretación está basada en el arte del actor y sus cualidades cómicas, con especial importancia del gesto y el movimiento, con lo que debió influir la Comida del Arte, como se ha apuntado. 

Durante la representación se rompe la ilusión teatral. Se interpela al público. Es frecuente el meta teatro, al final del entremés se llama a los músicos reivindicando así la alegría desbordante propia de la fiesta, pues el entremés integra todo aquello que contribuye al divertimiento y la carcajada.

Este teatro tiene un tono festivo y una estética del feísmo. No cabe la identificación del espectador con el personaje, ya que, al estar este caricaturizado, el espectador está siempre en un grado de superioridad y puede reírse de él. Por otra parte, las burlas al tonto o los engaños al marido no provocan compasión, sino risa.

El entremés termina por no ser bien acogido por el público. Se termina sustituyendo por el sainete.

Vanesa y Elena.



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