FEDRA DE RACINE
TRABAJO REALIZADO POR: SAMUEL CATTANI, JORGE DORTA, MELANIA MARTÍN Y SERGIO PEÑATE
FEDRA DE RACINE
Es una tragedia neoclásica, con tendencias literarias que consiste en la imitación de los modelos griegos y romanos. Ve en la concepción del mundo clásico el ideal de la perfección absoluta. La obra de Fedra fue escita por Eurípides y fue reescrita por Séneca, Unamuno, y Racine. Este último es el autor de la obra que nos concierne. Este tuvo en cuenta en su dramaturgia las aportaciones que añadió Séneca.
Publicada en 1667, en París, es considerada una obra maestra porque pese a ser un mito ya conocido se ha elogiado la estructura dramática propuesta por su autor, por la profundidad psicológica de los personajes, y por su versificación en versos alejandrinos.
La tragedia se caracteriza por personajes nobles, como por ejemplo la nobleza de Hipólito, constantemente mencionada en la obra. Por ejemplo, con el personaje de Fedra, el autor trata de despertar en el espectador compasión y respeto, ya que es un personaje desgarrado por la vergüenza, y a su vez es víctima de sus impulsos y culpable de las desgracias de los demás.
Esta historia era ya conocida por el público, ya que el mito de Fedra era conocido. Y esto hizo que Racine tuviera que centrarse mucho más en los detalles y en la puesta en escena de la obra.
Muestra una visión pesimista del hombre, donde es muy importante la idea de la predestinación, ya que cada hombre está destinado a la condenación o a la salvación por Dios desde un principio. Ya que el protagonista sufre un destino fijado por los dioses, por ejemplo Hipólito no puede escapar de la muerte que le ocasiona Neptuno. Y ese destino trágico del que hablamos, arrastra a todos los personajes.
La lengua de los personajes está en registro formal, con el objetivo de producir catarsis en los espectadores.
Se conserva la unidad de acción, de tiempo y de lugar, ya que Fedra escenifica lo acontecido en el Palacio de Teseo durante su ausencia y regreso, la historia transcurre en un solo día (Hipólito decide huir y muere la misma noche) y la acción transcurre en un solo lugar, en la ciudad del Peloponeso. Siendo características de la tragedia griega según Aristóteles, llevabas en esta ocasión al neoclasicismo francés. Fue la última tragedia profana de su autor.
Argumento de la obra:
Hipólito, hijo de Teseo y de la reina del amazonas, anuncia a su confidente Ismena que tiene la intención de abandonar la ciudad del Peloponeso, para huir con su amor Aricia. Heredera de un plan enemigo de su padre Teseo.
Fedra, segunda esposa de Teseo, confiesa a su nodriza Enona la pasión que experimenta hacia su hijastro Hipólito.
Este amor le avergüenza hasta el punto de querer darse muerte. Le llegan noticias de que su marido Teseo podría estar muerto.
En esta ausencia de Teseo, Aricia e Hipólito se declaran su amor, y Fedra finalmente se declara Hipólito. Este la rechaza, y Fedra vuelve a tener deseos suicidas.
Teseo aparece vivo, volviendo a su ciudad y se encuentra con una situación fría entre su mujer y su hijo ya que éste la rehúye y Fedra se desprecia.
Enone, la nodriza de Fedra, con temor de que su ama se suicide, le dice a Teseo que Hipólito fue quien se declaro a Fedra. Teseo destierra a Hiopólito, y pide al Dios Neptuno que lo mate.
Fedra, arrepentida, está dispuesta a pedir clemencia por su hijastro, y Teseo le dice a Fedra que Hipólito ha alegado en su defensa su amor por Aricia. Y Fedra, celosa sigue ocultando su secreto y sigue condenada en silencio.
Aun así Hipólito es desterrado, pero Teseo tiene dudas acerca de su culpabilidad. Para aclarar sus dudas va a Aricia a preguntarle, pero ésta respeta a Hipólito de no revelar la verdad tal y como el quería. Pero sí que le dice que está equivocado.
Intenta buscar la verdad en Enone, la nodriza, pero se encuentra con que se ha suicidado. Y finalmente Teseo se da cuenta de que se ha equivocado. Pero justo le llega la noticia de que su hijo ha fallecido.
En el último acto, Fedra finalmente le confiesa todo a Teseo, esta se mata ingiriendo veneno y Teseo en un acto de remordimiento adopta a Aricia para suplir su pérdida como padre.
Los personajes no son fuerzas abstractas, sino humanos y muy emotivos:
Fedra: domina toda la obra. Aparece en primer lugar enferma de amor, incapaz de resistir a los remordimientos. Ella misma se desprecia. Muere cuando ella misma bebe veneno.
Hipólito: hijo de Teseo y de Antíope, reina de la Amazonas. Enamorado de Fedra, es el personaje que no puede escapar de su destino fatal. Personaje sumamente noble, comparado muchas veces con su padre pero superado en virtudes a él. Es un ser puro, injustamente castigado. Con actitudes heroicas al no revelar la vergonzosa confesión de Fedra, por amor y respeto a su padre.
Teseo: héroe griego hijo de Egeo, rey de Atenas. Aparece como esposo y padre en la obra. No es un personaje central aunque si es determinante su participación para el destino que sufrirá Hipólito.
Aricia: princesa de sangre real de Atenas. Enamorada de Hipólito y esclava de Teseo. Al parecer su papel en la obra es provocar celos a Fedra. Nada puede hacer para cambiar los acontecimientos. La tragedia de este personaje radica en la pérdida que sufre al morir Hipólito en un intento de salvar el pellejo de su Reina.
Ismena: confidente de Aricia.
El marco histórico que envuelve esta obra se caracteriza por el absolutismo y el clasicismo francés propio del S.XVII, a manos del reinado de Luis XIV. En la obra encontramos estos rasgos clásicos y rígidos en las concepciones opuestas religiosas del jesuitismo y janseimo. Esta última, es una visión pesimista que defiende que el mérito del hombre es ineficaz pues Dios te juzgará de igual manera. Mientras que el jesuitismo, a través de los niveles de perfección del hombre, puede alcanzar la gracia divina.
El janseismo está presente en toda obra y en el avocación al destino fatal de todos los personajes, ya que hagan lo que hagan serán condenados.
¿Quién eres unknown?
ResponderEliminar