LOS EMPEÑOS DE UNA CASA, SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ
COMEDIA DE CAPA Y ESPADA DESDE UNA PERSPECTIVA FEMENINA
La escritora mexicana Sor Juana Inés de la Cruz es una de las figuras más sobresalientes de la literatura en español y una de las escritoras más brillantes de todos los tiempos, además de figura ineludible de las letras del México virreinal.
Efectivamente, la inteligencia y el talento de Sor Juana provocaron la sorpresa de sus contemporáneos, sobre todo por su condición de mujer, por lo que su fama se extendió rápidamente y se le aplicaron epítetos como la “Décima Musa” o el “Fénix de México”. Es vista como “un ser extraño, monstruoso, excepcional” pues no de otra manera podían entender los hombres de la época tanta inteligencia en una mujer.
Pero junto con la fama y los admiradores surgieron también enemigos, por lo que Sor Juana se ve obligada a contener o canalizar ese genio en su obra, no solo por los convencionalismos y mecanismos de control de la época, sino sobre todo por la situación tremendamente delicada y peligrosa en la que se encontraba como mujer y como monja.
Aunque el género principal que cultivó Sor Juana fue la poesía lírica, como dramaturga cuenta también con un número de piezas teatrales. Esto tiene aún más mérito si se tiene en cuenta que, como monja de clausura, seguramente no tuvo la oportunidad de asistir a muchas representaciones teatrales fuera del convento, por lo que debió de inspirarse en las representaciones a las que acudiera en la corte virreinal. También parece altamente improbable que pudiera asistir o participar en el montaje de sus obras .
Dentro de esta producción dramática, Sor Juana cuenta con dos comedias de tema profano, Los empeños de una casa y Amor es más laberinto, más otra atribuida por parte de los críticos, La Segunda Celestina . Amor es más laberinto fue escrita en colaboración con otro dramaturgo, Juan de Guevara. En consecuencia, Los empeños de una casa adquiere una gran importancia como única comedia íntegramente escrita por Sor Juana y con todas las garantías de autoría.
El argumento de la obra trata sobre Doña Leonor, que huye de casa de sus padres junto a su amado don Carlos. Don Pedro, enamorado de Leonor, ingenia una traza para impedir la fuga de los jóvenes amantes y llevar a Leonor hasta su casa, donde la galanteará. Don Pedro cuenta con la complicidad de su hermana, doña Ana, que, a su vez, está enamorada de Carlos, a quien ayudará ocultándolo secretamente en su casa. El padre de Leonor llega a creer que Pedro fue quien sacó a su hija de su casa, por lo que pretende enmendar el agravio obligándolo a casarse con Leonor.
Los empeños de una casa no es una comedia de enredo, sino una comedia de caracteres, pues sor Juana Inés de la Cruz se detiene en su tratamiento, enfatiza sus discursos y acciones, a través de los cuales realiza una crítica contra las pasiones desenfrenadas, contra la inconstancia en el amor, y contra el egoísmo y la preponderancia masculina bajo la que se encuentra la mujer ,Leonor, quien es manipulada y controlada tanto por su padre como por el galán rufianesco que la pretende.
Todo ello al mismo tiempo que nos presenta a dos tipos de mujeres que actúan libremente, enfrentándose a las normas establecidas por el patriarcado: por un lado Leonor, dama que destaca por su inteligencia, que no teme a la autoridad masculina representada por su padre, pues se niega a acatar su voluntad siendo ella quien elige a su marido; y por otro Ana, mujer ingeniosa, que se caracteriza por su hacer y deshacer libremente, siempre a escondidas de su hermano y, por supuesto, sin contar con él.
Podemos sacar las siguientes conclusiones: en definitiva, no hay un camino racional para la mujer en la sociedad patriarcal del Siglo de Oro.
La mujer verdaderamente honesta y sincera sufre y se encuentra un obstáculo tras otro. No importan sus razones ni sus argumentos, pues no son escuchadas por los personajes imbuidos en las normas del patriarcado, que se rige por las apariencias y el egoísmo. Más aún, las voces discordantes con el sistema son anuladas y se intenta asfixiar a las mujeres que reclaman de esta forma su libertad. En cambio, la mujer que acepta las convenciones patriarcales, entra en su juego y aprovecha la situación para intentar salirse con la suya mediante tretas y engaños, se convierte en un ser cruel y egoísta, al que no le importa herir a los demás si así consigue su propio beneficio.
Sor Juana denuncia así una sociedad que o anula a la mujer o la convierte en un monstruo: “¿por qué queréis que obren bien/ si las incitáis al mal?” .
Los enredos, los equívocos y los engaños no son más que el reflejo y la consecuencia de una sociedad donde imperan normas sociales sin sentido que les sirven a unos para aprovecharse de otros, cuando debería estar regida por la búsqueda de la verdad, del conocimiento y por una justicia basada en la razón y en el sentido crítico.
Lejos de ser una obra vacía o de divertimento, Los empeños de una casa cuestiona los códigos patriarcales y del honor de la sociedad de la época, mostrando cómo afectan a mujeres reales y resaltando cómo el verdadero comportamiento ético, el de doña Leonor y su amado don Carlos, pasa por una actuación y unos valores basados en la sinceridad, en la discreción, en el entendimiento, libertad y e igualdad entre los individuos, pero por encima de todo, en el valor necesario para enfrentarse a lo que es injusto, aunque eso conlleve la más violenta de las transgresiones, como fugarse de casa en el caso de doña Leonor o, como hizo la propia
Sor Juana, anteponer el deseo de conocer y de escribir a las reglas de la sociedad de su época.


Elena, interesantísimo. Yo quería leer alguna de Sor Juana, pero, de momento, no he tenido tiempo, pero me encanta esta que propones. Gracias.
ResponderEliminarMuchas gracias por aportar toda esta información de Sor Juana Inés, sin duda un auténtico descubrimiento de autora de la que me encantaría leer algún a de sus obras.
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