DIFERENCIAS Y SIMILITUDES DE LA ÉGLOGA DE JUAN ENCINA EN LA CELESTINA por Samuel Cattani

 DIFERENCIAS Y SIMILITUDES DE LA ÉGLOGA DE JUAN ENCINA EN LA CELESTINA por Samuel Cattani


En primer lugar, hay que mencionar el hecho de que en los dos casos existe un cómplice; Juan y Celestina. Es necesaria la intervención de un ayudante que facilite la resolución de la trama. Además, se identifica un proceso de enamoramiento en los dos casos, partiendo de un inicio y una evolución (al principio Melibea no se mostraba receptiva ante la actitud de Calisto, pero al final de la obra esta se suicida por amor). En los dos casos se presenta el amor como un ente espiritual entre dos personas que se encuentran sumergidas psicológicamente en esta sensación, Melibea con Calisto y Plácida con Vitoriano. Por el otro lado, hay una diferencia clara en la importancia de los personajes secundarios de las obras. En el caso de la Celestina, influyen en la trama los sentimientos de egoísmo y traición marcados por los intereses personales de cada uno (marcando así un mundo pesimista donde lo que tiene más importancia son los bienes materiales). Si se habla de la figura del joven enamorado, en los dos casos se presenta con unas características parecidas, se trata de un personaje casi secundario en los dos casos, inocente y pasivo que se mueve por la trama según los actos suceden. En la Celestina se presenta un engaño, se planta una idea en la cabeza de Melibea que brota y brota para acabar con la locura de la muchacha, por la otra parte en la égloga, se presenta la incidencia como un sentimiento de duda (no es tan extremista). Por eso por parte de la Celestina se presenta el amor de los jóvenes como una decisión absoluta, simbolizando la idea de tener todo o no tener nada. En la égloga se refleja este sentimiento desde la duda y despreocupación. Otra diferencia importante es la construcción del personaje femenino, en la égloga Plácida no tiene la misma potencia que Melibea. Debido a que esta, se suicida por amor, se trata de una muerte heroica, no como la de Calisto, por esta razón el personaje de Melibea tiene mucho más peso dramático que Plácida. Continuando con la comparación de personajes, hay que marcar que Calisto es mucho más inocente que Vitoriano, que se muestra inteligente y ofreciendo reflexiones. Además, los cómplices son negativos en los dos casos (Celestina y Cupido). Ambas obras presentan el amor como un gran problema en el que las personas sufren, por lo tanto se presenta como un aspecto destructivo. Esto se debe a que es necesario el hecho de romper una armonía para crear una acción dramática, de esta idea se nutren todos los autores de esta época debido a las reglas aristotélicas (Peripecia). Pasando a nombrar algunas diferencias, cabe destacar el hecho de que hay dos personajes que funcionan como ayudantes, pero con intenciones totalmente distintas; Celestina aprovecha la ocasión del enamoramiento de Calisto para hacer negocios, por lo tanto, ganar dinero con los problemas de los demás. A Celestina no le importa la finalidad de la acción, lo único que la llama es la recompensa y las ganancias personales que esta pueda obtener. De hecho, por el otro lado es totalmente diferente, Venus evita que Vitoriano acabe con su propia vida, y esto lo hace con conciencia moral dirigida hacia la trama, no hacia sus intereses propios. Para finalizar, hay que hablar de la línea que marca Juan Encina a la hora de escribir su égloga. Se conoce a la obra de la Celestina por la locura a la que llegan los personajes ligada al amor juvenil que suele ser el mejor aspecto de la vida para ambientar aspectos de amor. Aquí se implementa la idea de amor carnal ligado a una regla externa. En el caso de Fernando de Rojas, el amor es lo único que mueve a los personajes (acción), y están seguros al 100 por 100 de que ese amor es el que les conviene. De hecho, el problema que se adhiere al amor de los personajes es la voluntad de Melibea de no casarse, sino de disfrutar ese amor carnal y pasional que le otorga la juventud.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Pséudolo - Plauto

Las Loas

El vodevil