¿QUÉ TIENE QUE VER FEDRA (DE RACINE) CON SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO (DE SHAKESPEARE)?
En todos los grupos de debate hubo una duda inicial sobre si
realmente estas obras tienen alguna similitud entre ellas, y a pesar de que
muchos compañeros sacaron teorías y deducciones sobre la relación entre ambas,
la conclusión general de muchos fue que apenas hay factores que las relacionen
o que había que ser un tanto rebuscado para encontrar la conexión entre las dos
obras.
Algunos mencionaron que las obras son casi antagónicas entre sí, y que Fedra puede tener que ver con otras tragedias de Shakespeare más que con Sueño de una noche de verano, puesto que en Fedra se pueden observar dinámicas y temas recurrentes en las obras más dramáticas de Shakespeare, como el conflicto familiar, sobre todo entre padre e hijo, como podemos ver reflejado en la relación entre Teseo e Hipólito. Los personajes de Fedra recuerdan un poco a los personajes de otras obras más trágicas del teatro isabelino, personalidades extravagantes que llegan a situaciones psicológicas extremas y que aprovechan su enrevesada situación para hablar de las pasiones banales, la ética y la condición humana.
Sin embargo, también se encontraron puntos comunes entre las obras. La idea más repetida fue el tema del amor no correspondidos y los enredos amorosos como base de ambas historias. Algunos identificaron que en ambas historias se trata una especie de cuadrado amoroso (Fedra, Hipólito, Aricia y Teseo en el caso de Fedra y Hermia, Lisandro, Demetrio y Helena en Sueño de una noche de verano) cuyos personajes tienen ciertas similitudes. El amor no correspondido se refleja en el ansia por conseguir a una persona por pasión, lo que hace aparecer la culpa después de que se desencadenen los acontecimientos y genera oposición entre los sentimientos originales con los finales, ya que las situaciones vividas llevan a los protagonistas a sentir culpa en lugar de deseo.
En el grupo tres se planteó el amor como enfermedad, como algo problemático que consume a aquel que lo sienta poco a poco. Esta idea se refleja sobre todo en el desarrollo de Fedra durante la obra, que va perdiendo la cabeza cada vez más por el amor no correspondido y prohibido que siente hacia Hipólito, pero también se distingue en el amor fiel e irracional que siente Helena hacia Demetrio, ya que, aunque el sentimiento no sea reciproco y Demetrio la trate de forma ruin y casi despreciable, Helena sigue estando siempre tras él, intentando ayudarle y cuidarle, aunque esto vaya en contra de su amor propio. Esto nos lleva a pensar que los autores representan el amor enfermizo como un conflicto general en ambas obras.
A pesar de que en las dos historias el amor es un conflicto bastante claro que funciona como hilo conductor de los líos ocasionados, Fedra tiene un final trágico que actúa como una disrupción en el hilo argumental del amor, y en Sueño de una noche de verano hay un final feliz y reconciliador.
Varios grupos coincidieron en que tal como se plantean los hechos en las obras recuerda mucho a las comedias de enredo del Siglo de Oro. En la obra de Shakespeare el enredo es más evidente y cómico (más similar al concepto original de comedia de enredo), sin embargo, en Fedra también hay enredo y líos en la trama, pero se usa la confusión para crear peso dramático y carga emocional en los personajes.
Desde el punto de vista externo al conflicto dramático, el espectador es cómplice del enredo en ambas obras, y desde un punto de vista elevado y ajeno a la historia parece absurdo en ambos casos, pero produce efectos distintos.
Desde aquí llegamos a la conclusión de que la temática y premisa mitológica en ambas obras es prácticamente la misma y, de hecho, los personajes como Teseo son recurrentes en ambos argumentos, pero para contar temas totalmente distintos. A través de la mitología Shakespeare usa la magia para causar enredos amorosos, lo que el grupo 5 interpretó que el carácter mágico y fantasioso de la obra puede ser una metáfora que pretende representar los impulsos humanos, darle sentido a cosas irracionales que no entendemos como el amor, apoyándose en la excusa de la fantasía mágica.
La mitología de Sueño de una noche de verano es más imaginativa e irreal, y la de Fedra más humanista y tiene más peso en el planteamiento de la obra y los personajes. Shakespeare usa el tema de mitología como premisa, pero se toma licencia creativa para contar una historia totalmente diferente a lo esperado, mientras que Racine se ciñe más a los cánones de la época. La obra de Shakespeare tiene más juego teatral y la de Racine es más literaria.
En algún grupo llegaron a hablar sobre la presencia de un posible Deux ex machina. Lo que plantearon los compañeros es que en Sueño de una noche de verano la acción la resuelve un agente mágico (Puck y Oberon con una poción mágica) y en Fedra el final lo desencadena un agente mitológico (la bestia que mata a Hipólito, lo que provoca que Fedra se suicide y se rompa el amor de Aricia, siendo Hipólito el pilar base de todo)
En conclusión, lo que está claro, es que el agente común de las dos obras es el amor como base del argumento y los enredos argumentales que los personajes crean en los diferentes planos de acción.



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